Hablemos de retribución emocional (III): Desarrollo y felicidad

agosto 29, 2011 en Gestión del talento, retribución, Retribución emocional por José Manuel Sáinz

“La palabra progreso no tiene ningún sentido mientras haya niños infelices”.
Albert Einstein, físico alemán(1879-1955)

Hablemos de retribución emocional (III): Desarrollo y felicidadPocas veces en la historia de la humanidad se han conseguido tantos logros relativos a los derechos de los trabajadores como en los últimos 125 años (con sus altibajos y no de manera equitativa en todos los países). Si hablamos desde la perspectiva europea, logros como la jornada laboral de 8 horas, el respaldo jurídico, los descansos semanales, los periodos de vacaciones, salarios justos y el derecho a una asistencia sanitaria son certezas más o menos implantadas, aunque, bien es cierto, no siempre respetadas.

Después de trascender el concepto de siervos de la gleba, carentes de cualquier derecho, y habiendo logrado superar el primer y segundo nivel de la pirámide de Maslow, las siguientes generaciones de trabajadores han dado por asumido que seguridades y necesidades estaban cubiertas. He aquí cuando comienzan otra serie de reivindicaciones: cubrir las necesidades afectivas y de autorrealización. Lee el resto de esta entrada →

Hablemos de retribución emocional (II): Encontrar el patrón oro

junio 27, 2011 en retribución, Retribución emocional por José Manuel Sáinz

“Hay muchas cosas en la vida más importantes que el dinero. ¡Pero cuestan tanto!”
Julius Henry Marx “Groucho Marx”, cómico estadounidense

Hablemos de retribución emocional (II): Encontrar el patrón oroHemos dejado de planteamos, por la inercia de la costumbre, uno de los conceptos más absurdos que nos rodea: el valor fiduciario. De hecho prueben a explicárselo a un niño o a un ingenuo. Acabarán sintiéndose igual que ellos.

En su origen las monedas tenían un valor proporcional al material en el que estaban acuñadas. Gracias a esto, el precio de los bienes y servicios que se obtenían a cambio tenían una correspondencia con un patrón real y tangible. Si lo quieren de otra forma: tanto valía, tanto pesaba. Sin embargo comenzaron a surgir los primeros bancos y con ello un invento que desencadenaría en el disparate que trato de explicarles: el papel moneda.

El nacimiento del papel moneda está datado en la China del siglo VII, sin embargo a Europa no llegaría hasta el siglo XVII, cuando un avezado banquero sueco, Johan Palmstruch, comenzó a entregar una serie de papeles impresos como certificado de los depósitos en oro y plata que se realizaban en el banco de Estocolmo. Aquí comienza el absurdo: una entidad se hace garante de nuestros valores y a cambio nos entrega un papel cuyo valor se corresponde con el número que figura impreso. Es lo que se conoce como patrón oro. Lee el resto de esta entrada →

Hablemos de retribución emocional (I): La Pasión

abril 18, 2011 en Dinamización, retribución, Retribución emocional por José Manuel Sáinz

“Te das cuenta, Benjamín? El tipo puede cambiar de todo: de cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de Dios… pero hay una cosa que no puede cambiar, Bejamín: no puede cambiar… ¡de pasión!”
El secreto de sus ojos, película argentina de 2009

Recuerdo que la primera vez que leí la historia de Denis Mortet establecí un extraño (o no tanto) paralelismo con la versión más poética del último banquete preparado por François Vatel. En ambos casos llegar al límite emocional por la profesión que amaban les llevó a quitarse la vida.

Hablar de Denis Mortet es hacerlo de uno de los más grandes maestros viticultores franceses, sus 30 años de éxitos en la producción de un excelente Borgoña no fueron suficientes para que, tras la histórica añada del 99, sucumbiera a una depresión provocada por una insoportable sensación de fracaso elaborando la cosecha más grande de todos los tiempos. No aprendió a perdonarse y ello le llevó al suicidio. Cuando la cata ciega del Gran Jurado Europeo puntuó su Clos de Vougeot 1999 con un 98 sobre 100, muchos entendimos que su nivel de exigencia estaba al alcance de muy pocos.

La segunda historia nos narra la ultima fiesta preparada por François Vatel. Hablamos quizás del primer gran Chef francés de la historia, tan obsesivo con la materia prima de sus banquetes como con los preparativos de los mismos. Gracias a su inconmensurable talento y perfeccionismo recibió el encargo por parte del Príncipe de Condé de preparar una recepción de tres días y tres noches para Luis XIV en el castillo de Chantilly con el fin de recuperar el favor perdido del monarca. Lee el resto de esta entrada →