Pajamentalismo
noviembre 29, 2010 en Gestión del Conocimiento, I+d+I por José Manuel Sáinz
“Nuestra educación no es teórica porque le falta ese apego a la comprobación, a la invención, al estudio. Es verbosa, es palabrería, es “sonora”, es “asistencialista”, no comunica; hace comunicados, cosas bien diferentes”.
Paulo Freire, educador brasileño (1921-1997)

Después de la gran acogida que ha tenido el cambio de la “y griega” por “ye” y la inclusión de almóndiga (albóndiga), zum (zoom) o cocreta (croqueta) en el diccionario de la RAE, faro de la lingüística hispana, propongo una nueva palabra que será seguro que bien acogida en esta tendencia doomcore de la Academia: pajamentalismo.
Pronúnciese, por favor, haciendo especial énfasis en la J y deleitéense en su acústica fricativa velar, incluyendo, si gustan, una breve reverberación de corte gargajero. Así sentirán cómo la palabra se autodota de significado cuando la apliquen en el contexto adecuado.
Me decía hace años un ciudadano alemán que le gustaba el lenguaje castellano principalmente por las posibilidades fonéticas que le daba a la hora de insultar y maldecir. Se explayaba el individuo, con la vehemencia propia del que se emociona con la novedad, que era frustrante para un teutón golpearse con un martillo en el dedo y malgastar toda la segregación de adrenalina en pronunciar, con un volumen más alto de lo habitual, palabras secas, cortas y carentes de sonoridad. Sin embargo nuestro idioma le resultaba rico en matices, vocales abiertas y lleno de expresividad. Nos dejó una frase inolvidable: cuando maldecía “se le llenaba la boca”. Así. Tal cual.
Pajamentalismo es una de esas palabras que pronunciadas con seguridad y en el momento preciso vacían el alma de frustración y llenan el corazón de desahogo.
Ante la duda, he consultado su traducción a la lengua de aquel simpático germano y como resultado me devuelve “Strohmentalismus”. Ahora le entiendo más que nunca. Y hablamos del idioma alemán, que a nosotros nos parece recio y descendiente del usado por los bárbaros que hicieron frente a las legiones romanas en Teutoburgo. Imagínense lo que tiene que estar gozando un chino en España. ¿Han visto alguna vez a un chino enfadado? Da más risa que miedo.
En caso de boicot chino o alemán a esta página tengan en cuenta que esta es una iniciativa colectiva. Consideren aquello que cada palo aguanta su vela. Lee el resto de esta entrada →


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