Construyendo un MacGuffin como dinamizador

noviembre 15, 2010 en comunidades, Dinamización, redes sociales por José Manuel Sáinz

Van dos hombres en un tren y uno de ellos le dice al otro “¿Qué es ese paquete que hay en el maletero que tiene sobre su cabeza?”. El otro contesta: “Ah, eso es un McGuffin”. El primero insiste: “¿Qué es un McGuffin?”, y su compañero de viaje le responde “Un MacGuffin es un aparato para cazar leones en los Adirondacks”. “Pero si en los Adirondacks no hay leones”, le espeta el primer hombre. “Entonces eso de ahí no es un MacGuffin”

Alfred Hitchcock en el libro ‘El Cine según Hitchcock‘ de François Truffaut.

El MacGuffin como dinamizador

En las escuelas de cine se enseña a los guionistas que un MacGuffin es un elemento de la trama que no tiene sentido en si dentro de la misma, pero provoca que los personajes alcancen sus objetivos. Esta excusa argumental deja de tener importancia pasado un tiempo, pero, para cuando el espectador se quiere dar cuenta, ha olvidado la razón por la cual la acción ha evolucionado mientras él se fijaba en algo que, finalmente, no era relevante. Un engaño, vamos.

Qué fastidio recapacitar y darse cuenta que la razón del proceso contra Josef K. no era lo importante de la historia. Que el Halcón Maltés no estaba hecho de oro, ni siquiera del material con el que se forjan los sueños. Que Laura Palmer no era el personaje principal de Twin Peaks. O que en LOST, ese engañabobos global, ni el humo negro, ni el oso blanco, ni los números 4, 8, 15, 16, 23, 42 (a lo largo de este artículo descubrirán su auténtico significado), ni la gran estatua, tenían otro objetivo que estirar una trama inconsistente.

Así pasó. Que al abusar repetitivamente del MacGuffin a lo largo de cinco temporadas el capítulo final, “el que daría todas las respuestas”, era incerrable. Los decepcionados fans de la serie deberían darse cuenta que gran parte del éxito de los productos depende, y mucho, del talento. Y J.J. Abrams no es Hitchcock.

Los insultos y amenazas de muerte respecto a esto último pueden enviarlas a jose.delrio@generaciondigital.org. A sus pies.

Lee el resto de esta entrada →

“En el camino” de la empatía

agosto 23, 2010 en Aprendizaje 2.0, Dinamización, redes sociales por José Manuel Sáinz

Verás, hay un tipo y todo el mundo estaba allí, ¿cierto? Le toca exponer lo que todos tienen dentro de la cabeza. Empieza el primer tema, después desarrolla las ideas, y la gente, si, si, y lo consigue, y entonces sigue su destino y tiene que tocar de acuerdo con este destino. De repente, en algún momento del tema lo coge… todos levantan la vista y se dan cuenta; le escuchan; él acelera y sigue. El tiempo se detiene. Llena el espacio vacío con la sustancia de nuestras vidas, confesiones de sus entrañas, recuerdos de ideas, refundiciones de antiguos sonidos. Tiene que tocar cruzando puentes y volviendo, y lo hace con tan infinito sentimiento, con tan profunda exploración del alma a través del tema del momento que todo el mundo sabe que lo que importa no es el tema sino LO que ha cogido… -Dean no pudo continuar; sudaba al hablar de aquello.

Conversación entre Dean Moriarty (Neal Cassady) y Sal Paradise (Jack Kerouac) en el libro de este último On the Road (1951)

"En el camino" de entender a nuestros alumnos

El libro On The Road, traducido en España como “En el camino” habla de muchas cosas: viajes, amigos, libertad, de seguir a la gente interesante, porque la única gente interesante es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas y entonces se ve estallar una luz azul y todo el mundo suelta un “¡Ahhh!.

En la conversación entre Dean y Sal que he extraido hablan fundamentalmente de la empatía, esa destreza que provoca que nuestros interlocutores entiendan a la perfección de lo que estamos hablando y que lo asimilen como suyo sin perder su propia identidad. Tal vez una de las metas más difíciles en la formación, puesto que es una de las más poderosas.

Para trabajar la empatía es básico conocer nuestro público potencial y los principales factores que lo influencian (culturales, laborales, educacionales…) Usando esta información deberemos ser capaces de establecer una serie de marcos lo más segmentados posibles y adaptar nuestro contenido a dichas circunstancias.

Lee el resto de esta entrada →