Por qué el desamor se escribe en partituras
noviembre 27, 2011 en Biología, Creatividad, Formacion por José Manuel Sáinz
Rick: “La tocaste para ella, tócala para mi”
Sam: “Bueno, es que no la recuerdo….”
Rick: “Si ella la resistió, yo también ¡Tócala!”Diálogo entre Rick y Sam en la película “Casablanca” (1942)

Piénsenlo por un momento. Si eliminásemos de la historia de la música las canciones que hablan de desamor ¿Qué nos quedaría?
Desaparecerían géneros completos como el tango (hombre despechado porque ella se fue) la copla (mujer despechada porque el se fue), el blues (mi chica se fue, preferiblemente con otro), el pop donostiarra (lo cual no es necesariamente malo), el country (el rudo vaquero ya no se siente querido) o incluso la ópera (el amor es una tragedia en si mismo). La desaparición del desamor como pretexto musical tendría asociado el ocaso de otras manifestaciones artísticas: nunca hubiéramos conoceríamos a Danielle Steel ni a Corín Tellado, los culebrones o a Meg Ryan, pero no todo sería bueno, nos hubiéramos quedado sin el mejor Shakespeare, sin el Tal Mahal, sin Scott y Zelda o sin Rick, Ilsa y Laszlo.
Este acto tan propio del ser humano que es revolcarse en su propia miseria emocional puede que tenga una justificación. Y puede que toda la culpa sea de… la prolactina. Lee el resto de esta entrada →






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