Por qué el desamor se escribe en partituras
noviembre 27, 2011 en Biología, Creatividad, Formacionpor José Manuel Sáinz
Rick: “La tocaste para ella, tócala para mi”
Sam: “Bueno, es que no la recuerdo….”
Rick: “Si ella la resistió, yo también ¡Tócala!”Diálogo entre Rick y Sam en la película “Casablanca” (1942)

Piénsenlo por un momento. Si eliminásemos de la historia de la música las canciones que hablan de desamor ¿Qué nos quedaría?
Desaparecerían géneros completos como el tango (hombre despechado porque ella se fue) la copla (mujer despechada porque el se fue), el blues (mi chica se fue, preferiblemente con otro), el pop donostiarra (lo cual no es necesariamente malo), el country (el rudo vaquero ya no se siente querido) o incluso la ópera (el amor es una tragedia en si mismo). La desaparición del desamor como pretexto musical tendría asociado el ocaso de otras manifestaciones artísticas: nunca hubiéramos conoceríamos a Danielle Steel ni a Corín Tellado, los culebrones o a Meg Ryan, pero no todo sería bueno, nos hubiéramos quedado sin el mejor Shakespeare, sin el Tal Mahal, sin Scott y Zelda o sin Rick, Ilsa y Laszlo.
Este acto tan propio del ser humano que es revolcarse en su propia miseria emocional puede que tenga una justificación. Y puede que toda la culpa sea de… la prolactina. Lee el resto de esta entrada →



Con 33 años me queda más para jubilarme de lo que he vivido hasta ahora. Y no comenzaré a invertir esta tendencia hasta los 35. No se si alguna vez han hecho este tipo de cábalas.
Pocas veces en la historia de la humanidad se han conseguido tantos logros relativos a los derechos de los trabajadores como en los últimos 125 años (con sus altibajos y no de manera equitativa en todos los países). Si hablamos desde la perspectiva europea, logros como la jornada laboral de 8 horas, el respaldo jurídico, los descansos semanales, los periodos de vacaciones, salarios justos y el derecho a una asistencia sanitaria son certezas más o menos implantadas, aunque, bien es cierto, no siempre respetadas.
Hemos dejado de planteamos, por la inercia de la costumbre, uno de los conceptos más absurdos que nos rodea: el
Recuerdo que la primera vez que leí la historia de
Que una operación antidopaje se llame “
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